En la provincia de Santa Fe, la segunda mitad del siglo XIX, fue profundamente transformadora: arribo de nuevos pobladores de orígenes diversos, ocupación del territorio mediante colonias agrícolas, cada una con su pueblo, plaza, iglesia y escuela. Altos rindes productivos exportables y construcción de redes ferro portuarias. Las instituciones gubernamentales se adaptaron para encausar este proceso motorizado por la dirigencia provincial. Los políticos que gestionaron respondían a liderazgos y líneas ideológicas diferentes, pero fueron consecuentes con los cambios para hacer realidad una nueva provincia. Constituciones y leyes nuevas se planificaron desde la ciudad de Santa Fe. En 1893 surgió una nueva expresión política que interpretaba las demandas de la sociedad emergente: la Unión Cívica Radical.


































