Queridos Amigos. Espero que se encuentren bien, transitando esta última etapa del año. Este domingo en toda la Iglesia Católica comenzamos el Tiempo de Adviento. Se nos regala una nueva oportunidad para detener nuestra marcha y reflexionar sobre lo que somos y lo que deberíamos ser. ¡Qué oportunidad! En el pasado, existía más tiempo para la reflexión, la filosofía y la contemplación.































