El debate sobre cómo resolver la compleja problemática de los cuidacoches en la ciudad de Santa Fe vuelve a chocar contra la pared una y otra vez. El tema tiene aristas variadas: desde los actos extorsivos hacia los conductores, los episodios violentos por la conquista de "territorios" (cuadras), los problemas de convivencia con los vecinos, hasta el drama social: la exclusión y el desempleo en un país con la mitad de su ciudadanía en la pobreza.

































