¿Qué habrán pensado los dueños de las 16.322 empresas que cerraron entre diciembre de 2023 y junio de 2025 cuando lo vieron al presidente Javier Milei cantar en el escenario del Movistar Arena canciones de Gilda, Charly García, Los Ratones Paranoicos y Sandro? ¿Qué se les habrá pasado por la cabeza a los 236.139 trabajadores que perdieron su empleo en esos meses cuando lo vieron saltando con Lilia Lemoine o se enteraron de que parte del espectáculo que costó medio millón de dólares lo pagó la familia Kovalivker, dueños de la drogueria investigada por presuntamente pagar coimas con dinero que proviene de la Agencia de Discapacidad? ¿Alguno de los consejeros presidenciales pensó en los 4 millones y medio de jubilados que cobran menos de 400 mil pesos mensuales cuando concluyeron que uno de los caminos para disimular la gravísima crisis económica que vive el país era montar un recital de música con la excusa de fidelizar el voto de los jóvenes que, según los gurúes electorales, lo votaron en 2023?



































