Un valiente soldado actualmente olvidado por los santafesinos y siempre recordado por la comunidad educativa de la Escuela N° 29 de la ciudad capital provincial, es el Sargento Primero Pedro Bustamante. Nació en 1793 en el Fortín de la Soledad, uno de los más avanzados fortines del norte de Santa Fe. Su padre, que era soldado de frontera, le enseñó desde niño el trajín militar; así aprendió el manejo de las armas y los toques de tambor. Siendo adolescente pasó a Buenos Aires, con el contingente que envió Santa Fe para combatir en las invasiones inglesas (1806 y 1807), recibiendo de esa forma su bautismo de fuego.

































