El 10 de junio de 1829, en medio de la crisis política derivada del fusilamiento de Manuel Dorrego (13 de diciembre de 1828), el gobierno de Buenos Aires, que tenía jurisdicción sobre todo el territorio del sur argentino, dispuso la creación de la Comandancia Militar de las Islas Malvinas. Allí vivían colonos dedicados a la pesca y a la cría de ovejas que reconocían la soberanía argentina sobre el archipiélago y comerciaban con los barcos balleneros, especialmente norteamericanos, que explotaban los recursos del Atlántico Sur.




































