+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Área Metropolitana
  • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
  • Deportes
  • Política
    • Filtrado
  • Economia
    • Puerto negocios
    • Dolar Hoy
  • Educación
  • Salud
  • Información General
  • Clima
  • Regionales
  • Campolitoral
  • Internacionales
  • Actualidad Sabalera
  • Actualidad Tatengue
  • Arte
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Contenido Patrocinado
  • Clasificados
  • Agenda Cultural
  • Podcast
  • Servicios
  • Radios en vivo
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
  • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Videos
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
  • Opinión
  • Quienes Somos
  • Autores
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

Javier Milei
Maximiliano Pullaro
Colón
Unión

OPINIÓN

Peisadilla de viernes

Hechos pelota II

Hechos pelota IIHechos pelota II

Viernes 30.12.2022
 1:01hs
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Nicolás Peisojovich
Por: 
Nicolás Peisojovich

Hace exactamente un mes, con la preocupación de quien disfruta del fútbol, y mucho más de un mundial de fútbol –hay que dar gracias que, por nuestros debilitados corazones, sucede cada cuatro años-, escribía con inquietud, casi desazón, sobre el tropiezo inicial de nuestra selección de fútbol. Con todas las expectativas puestas en el mejor jugador del mundial, que gracias a poderes superiores pertenece a nuestra nacionalidad, asistíamos a una derrota que llenaba de dudas y miedos ulteriores.

El derrotero no se presentaba nada fácil. Los fantasmas del pasado, los de las finales perdidas y las despedidas anticipadas, volvían a materializarse en nuestros ansiosos corazones futboleros; corazones que ansiaban ver la foto de nuestro capitán levantando la copa. Un sueño que no solo era el de todos los argentinos sino también, por lo que pudimos ver después, el de muchísima gente de diferentes nacionalidades, que igualmente deseaba ver a Lionel Messi con la copa más linda del universo en sus manos. Pero la mirada perdida y angustiada de Messi en la final perdida en el recordado mundial de Brasil 2014 era una postal imborrable de la mochila emocional que arrastraba desde que se puso la albiceleste.

El comienzo no fue fácil, y fue solo una muestra de lo que sucedería después. Como siempre, como dice el tango, como característica principal de nuestra personalidad y del drama diario de ser argentino: primero, hay que saber sufrir. Y los argentinos sabemos de sufrimiento, en todo metemos el alma, el corazón, nos chocamos; nos damos de frente con los mismos problemas, repetimos errores; protestamos (se dice que la sociedad argentina es la más quejosa del mundo), exigimos, sacamos pecho, nos enorgullecemos y con la puteada a flor de piel, seguimos adelante, como si nada hubiera pasado.

Lo mismo sucede con nuestro fútbol mundialista, porque sabemos, el mundial es otra cosa; el mundial involucra a todos, hasta a aquellos que no les gusta este maravilloso deporte. El mundial es una ola que va arrastrando a cada una de las almas argentinas, va subiendo en interés y envolviendo a cada integrante de la familia. Levemente, primero de soslayo, luego comprometidos, y finalmente imbuidos y defendiendo cábalas y repartiendo banderas y rezos, insultos y cuernitos; los personajes de la familia que al principio protestaban por la cantidad de partidos, se fueron convirtiendo en expertos sabelotodo de la ley del offside, de cuándo debía o no intervenir el VAR, y hasta de la belleza de los jugadores de la selección y el nombre de sus esposas e hijos. El mundial en la Argentina se vive así. No debería sorprendernos, pero siempre, siempre, vamos a terminar sorprendiéndonos.

Un apartado especial, que se fue dando a lo largo del campeonato, se merece el tan arraigado uso de las cábalas. El fútbol argentino, que tuvo a uno de los mayores exponentes del uso de las cábalas en el Dr. Carlos Salvador Bilardo y la selección campeona del 86, se fue acostumbrando a rituales personales auto impuestos y a la vez exigibles a otros del ámbito familiar y político (como si tal o cual fueran mufa), por creer que se pueden modificar con nuestra conducta las decisiones de la suerte. Convencidos de que la selección ganará si la bandera está acomodada bajo el televisor; si el abuelo pone la dentadura en remojo; si hay que abrazar el oso de peluche durante todo el cotejo, o si todos -absolutamente todos- los integrantes de la familia ocupan el mismo lugar y ven con la misma ropa cada partido.

Acuerdo tácito e irrompible. Contrato no verbal entre los hinchas sentados frente al televisor, o con la oreja pegada a la radio, entre los once jugadores que se debaten contra otros once. La cábala es fundamental. No se discute. Se aplica o se corre el riesgo de llevar el cartel de mufa para toda la futura vida mundialista. Apasionados hasta en la superstición, cada uno de los "cabuleros" debe llevar íntimamente el orgullo y la certeza de saber que esa copa levantada el 18 de diciembre, tiene la marca de su energía cabalística. Si bien no es exclusivo de nuestra argentinidad, estudios realizados han demostrado que al menos uno de cada cuatro argentinos lleva a cabo diferentes rituales en pos de la ayuda extra para la selección. Crease o no, como decía mi abuela: "Que las hay… ¡las hay!"

Lo empírico es que nuestra selección, con cábalas o no, demostró con el paso de los partidos, que siempre fue de menos a más; que aquel fatídico comienzo frente a Arabia Saudita fue solo un traspié, un engendro de la naturaleza deportiva que, como puse en mi escrito anterior, actuó como un balde de agua fría, pero que a su vez funcionó como un baño de humildad ante egos inflamados (por los medios) y por la impresionante estadística de 36 partidos sin conocer la derrota. Rendido a los hechos, funcionó.

Esta selección de fútbol nos identificó; nos dio mucho más de lo que nos han dado otras. Quizás por el hecho de que ahora, con la proliferación de la información, con la inmediatez de las redes sociales, con la calidad de la emisión y con todo lo que rodeó a este megaevento que sucede cada cuatro años, teníamos al instante las imágenes, las emociones, las repeticiones, todo con cobertura oficial y con historias mínimas que se iban sucediendo cada milisegundo. Así conocimos sus historias personales, sus luchas individuales, sus fantasmas, sus objetivos y hasta a su familia.

Pero este proceso se empezó a vivir allá por el 10 de julio de 2021, en plena pandemia, con la Copa América en Brasil; con la final soñada en el lugar soñado. Entonces elegimos creer. Ellos eligieron creer. Y vimos a nuestro capitán, tan dios de carne y hueso, tan héroe y tan humano, desplegar toda su sonrisa. Y vimos en su barbado rostro infantil toda la emoción y el liderazgo henchido de humildad. Tanta felicidad en un año en que solo había tristeza. Y la alegría venía de tierras brasileras.

Hoy el mundial ya es historia. El Mundial de Fútbol Qatar 2022 pasó a ser estadística; fríos números que quedarán para analizar cada mundial venidero, para desmenuzar cada partido, para analizar cada gol y que servirá de apoyo para el que viene. Pero para nosotros, los argentinos, no fue un mundial más. Fue el mundial que todos esperábamos ver, fue una película de acción y de amor con final feliz. El guion parecía por momentos el de una película de terror, con sus tantos clichés y monstruos reconocibles, con la propia tensión de aquel que se involucra directamente con el argumento y sus personajes.

No fue un mundial más, fue el mundial en el que vimos a Lionel Messi levantar su máximo trofeo. Vilipendiado, rechazado, cuestionado por muchos, él no se dejó amedrentar. A sus 35 años nos regaló la copa que hacía treinta y seis años no se ganaba. No fue un mundial más, repito, fue un mundial histórico, multitudinario, donde en un abrazo el pobre fue rico y el rico fue pobre. Fue el mundial en donde la camiseta o el ideario político no mermaron el beso, la emoción, el disfrute pleno. Fue el mundial donde Argentina se pobló de argentinos. Fue el mundial en el que por un mes fuimos Messi, Scaloni, el Dibu… todos. Fuimos camiseta, gorra, bandera; fuimos millones y fuimos uno. Fuimos pelota. Fuimos campeones…

¡Campeones carajo!

Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Sobre el Autor
Nicolás Peisojovich
Por: 
Nicolás Peisojovich
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa
Lionel Messi
Argentina campeón del mundo

Además tenés que leer:

  • Murió a los 82 años Nació para esto: los números de Pelé en los mundiales de fútbol
  • A través de Instagram "Descansá en paz": la despedida de Lionel Messi a Pelé
Tenes que saber
¿Messi está para jugar su séptimo Mundial?
Seguirá preso el acusado de mantener cautiva a su expareja en un corralón de barrio Sargento Cabral
Un fallo obliga al Estado a garantizar la información de precios de combustibles
El espacio como emoción: la poética del racionalismo moderno
Manuel Belgrano y la política del ostracismo

LO MÁS VISTO

Murió Gabriel Real, dirigente del PDP de Santa Fe y secretario de Asuntos Legislativos

1

Murió Gabriel Real, dirigente del PDP de Santa Fe y secretario de Asuntos Legislativos

2

En vivo: así cotiza el dólar hoy, miércoles 22 de julio, en Argentina

3

Argentina-España y el gol en contra que no fue

4

Himno Nacional Argentino: la letra y la música de la versión original

5

Interrumpirán el suministro de agua en Santa Fe por la puesta en marcha de una nueva bomba

Te puede interesar

  • Cayó el cuarto trapito implicado en una saga de violentos ataques a una familia santafesina
  • “Paso enorme para la producción santafesina”: la palabra de Pullaro por el traspaso de la A012
  • Un santafesino logró el Récord Panamericano en parapente: "La emoción fue enorme porque todo se definió ahí"
  • La extorsión a un empresario entra en su tramo final con un nuevo juicio abreviado
  • Humberto Primo se prepara para una multitudinaria Fiesta Provincial de la Bagna Cauda
  • ¿Messi está para jugar su séptimo Mundial?
  • Seguirá preso el acusado de mantener cautiva a su expareja en un corralón de barrio Sargento Cabral
  • Un fallo obliga al Estado a garantizar la información de precios de combustibles

Política

Comunicado oficial La AFA negó que la Justicia de Estados Unidos haya incautado celulares de Claudio Tapia y otros dirigentes
En Casa Rosada Pullaro firmó el acuerdo por las obras de la A012, que ahora pasa de Nación a la provincia
En Casa Rosada “Paso enorme para la producción santafesina”: la palabra de Pullaro por el traspaso de la A012
Desregulación y derechos del consumidor Un fallo obliga al Estado a garantizar la información de precios de combustibles
Investigación El FBI incautó los teléfonos de Claudio Tapia y otros dirigentes de la AFA en Estados Unidos

Área Metropolitana

En Santa Fe Todo lo que tenés que saber antes de salir de casa este miércoles 22 de julio
Miércoles 22 de julio de 2026 El tránsito en la provincia de Santa Fe; la información minuto a minuto
La Municipalidad licitó la obra Así será el camaleónico piletón del Parque Garay, que en invierno se usará como playón multipropósito
Asamblea Ciudadana Plaza Italia: en octubre estaría listo el informe que definirá su destino como espacio público
Pronóstico Cómo estará el tiempo este miércoles en la ciudad de Santa Fe

Sucesos

“Abuelita quedate quieta” Cayó el cuarto trapito implicado en una saga de violentos ataques a una familia santafesina
Tribunales de Santa Fe La extorsión a un empresario entra en su tramo final con un nuevo juicio abreviado
Violencia de género Seguirá preso el acusado de mantener cautiva a su expareja en un corralón de barrio Sargento Cabral
Juicio abreviado Condena para la mujer que dirigía una red narco en Alto Verde y dos cárceles santafesinas
Captura internacional Mendoza: cayó un hombre con pedido de INTERPOL acusado de abuso en Perú

Información General

Seguridad financiera Recomendaciones del Banco Central para evitar estafas virtuales y proteger las cuentas bancarias
Panorama astrológico Horóscopo de hoy 22 de julio de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Piscis: 22 de julio de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Acuario: 22 de julio de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Capricornio: 22 de julio de 2026
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar