En la última etapa de su vida, Ricardo M. Falcón (1945-2010) sentía orgullo cuando era mencionado como el "historiador de Rosario". Había nacido en esa ciudad en una fecha clave para los procesos mundiales y en una coyuntura significativa para la vida política, social y cultural de la historia argentina, aunque de joven no había definido aún su vocación por la Historia, ni por la investigación científica, lo que a la larga sería su oficio y su pasión.





























