El proyecto de presupuesto del año 2023 mantiene el carácter regresivo en los recursos de origen provincial, puesto que el impuesto inmobiliario solo participaría con el 5,85% de la recaudación tributaria de origen provincial, que en la práctica será mucho menor por el efecto inflacionario, ya que el impuesto inmobiliario fue estimado con un incremento interanual que va a resultar muy inferior al aumento de precios, el que sí acompaña al impuesto a los ingresos brutos. De esa manera se licuaría nuevamente el impuesto inmobiliario y el impuesto a los ingresos brutos, que en el proyecto de presupuesto cubriría el 85,72% de los recursos de origen provincial y terminaría siendo un porcentaje mayor de la recaudación de origen provincial. Llegado el final del año 2023, el Impuesto Inmobiliario será seguramente insignificante, siendo el tributo de mayor progresividad potencial.