El aprender a aprender y por supuesto a pensar es y seguirá siendo una constante en cada comunidad siempre que no se transforme en un slogan más de una moda pedagógica pasatista y superficial.
Revalorizar el pensamiento crítico es vital para enfrentar la saturación de información y evitar una despersonalización en la era de la comunicación desmedida.

El aprender a aprender y por supuesto a pensar es y seguirá siendo una constante en cada comunidad siempre que no se transforme en un slogan más de una moda pedagógica pasatista y superficial.
Es este un momento histórico de revaloración, ajuste y reubicación de la comprensión sin "verso", sin astucia basada en la "memoria" pura. Se requieren memorias comprensivas basadas en situaciones reflexivas valiosas y dialogales.
Se hace necesario entonces revalorizar la palabra con una lectura total-transversal y constante, fortaleciendo la responsabilidad, activando la mente y estimulando el raciocinio. Dijo Italo Calvino en "Punto y aparte" (1980):
"El imperio que hay que defender de la barbarie, todavía está por existir es el dominio de la inteligencia humana sobre el desarrollo caótico y potencialmente catastrófico de esta civilización de la pura técnica (…)".
Hoy cada hombre seguirá teniendo las mismas estructuras naturales sin reduccionismos biológicos ni funcionales salvo que inesperadamente se produzca una alucinante mutación.
Atención, la vida y el desarrollo normal de un ser humano que hoy está dependiendo de la sobredosis de "alimentos-estímulos" exteriores con comunicaciones desbordantes, desmedidas, cada vez con mayor desenfado e indiferencia, sin la selección conveniente de lecturas estimulantes, no nos alejará de Narnia, nos conducirá casi mágicamente a ella.
Un mar de información, sin mirarnos a la cara, con objetivos unívocos, nos despersonalizará sin llegar a conocer casi ninguna historia vivida en cada interior de las familias, de la comunidad.
Prestigiemos entonces la lengua madre, la lengua comunitaria, alcanzando el hábito lector que se logra, como cualquier habito, con la repetición conveniente, de lo contrario nos podemos conducir a búsquedas mágicas en el vivir cotidiano, sin necesidad de pensar demasiado.
Leyendo, conociendo historias, primero cercanas y visibles que nos llevarán a comprender, por comparación, las lejanas, se entrará de verdad a la cultura de cada hombre, de cada niño, de cada joven, según sus parámetros, intereses, capacidades y proyecciones trascendentes.
No olvidemos que primero leemos y después escribimos como lo expreso claramente en el libro "Circunnavegando la palabra". De tal modo las personas seguirán siendo personas con todas sus funciones en acto, salvo que sus organismos mágicamente roboticen.
Adultos, docentes en general, la sociedad toda debe propiciar la implementación de políticas públicas que tomen en cuenta en profundidad estos temas fundamentales teniendo muy claro el conocimiento de las diferentes regiones y sus características. Comparando, asociando, estimulando y premiando los logros conseguidos.
Los multilingüismos, su reconocimiento y valorización protegerán las lenguas madres que nos identifican. Queremos mirarnos en el espejo de mañana pero el hoy está aquí. Tenemos que revisar nuestra imagen, la de todos en verdadero diálogo constructivo para no equivocar los caminos. Desde nuestra propia lengua en acto, lA máquina no reducirá a cero la palabra en acto vivo.
Celebración
El Día Internacional de la Lengua Materna se celebra anualmente cada 21 de febrero con el objetivo de promover la diversidad lingüística y la educación multilingüe. Fue una iniciativa de Bangladesh y se aprobó en la Conferencia General de la Unesco de 1999.




