El título de las palabras iniciales de la obra "Mar de fondo", "A flote", por su autor, Juan Aguzzi -periodista cultural, crítico y editor rosarino-, da una clave de lectura. Todos los títulos del volumen lo hacen, podrían reflejar las estaciones de vida evocadas con solo encadenarlos en orden sucesivo. Leemos, desde la óptica de un presente que es orilla y mira atrás -posiblemente a salvo-, que más allá de ese "mar de fondo de la vida misma" con su sonido que no cesa, con todas sus encrucijadas, el poeta percibe que su vínculo con la escritura es estructural; el escribiente que en algún tramo laberíntico ha perdido poemas escritos en cuadernos, no ha perdido jamás el deseo de seguir haciéndolo, ha comprendido que su mundo está "compuesto de la historia construida y la experiencia real, (…) que solo había que escribir, porque eso era lo que me mantenía a flote".


































