Aquel Favio decía: "Y nació un día 28, es mucho más viejita que las otras. Un día 28 de septiembre, de hace ya como 30 años. Ustedes dicen como hace para acordarse, creo un día 28. Bueno es que los días 28 son trágicos para aquellos que tenemos que pagar el alquiler. Yo en esa época tenía que pagar el alquiler y cada vez que me tocaban el timbre no sabía dónde esconderme. Yo recuerdo que en un amanecer me levanté, me puse a jugar con la guitarra, en esa época brillaba en todo su esplendor un gran juglar latinoamericano llamado Leo Dan. Dominaba todos los mercados del mundo de habla hispana …./ Yo me dije, como hace Leo que, que penetra tan hondamente en el corazón…/Y yo digo, tal vez yo intelectualizo mucho la cosa, porque Leo en un día como hoy simplemente diría: Y llovía, y llovía y porque yo corté una flor. Después era cosa de locos porque, era cosa de locos cómo entraba en la gente y así tratando de imitar ese maravilloso juglar, tratando de robarle su estilo. Ya casi a las seis de la mañana terminé esta canción que más que canción que fue una especie de rara alfombra mágica que me llevó por todos los países del mundo de habla hispana, una rara alfombra mágica que me hizo conocer cada lugar de nuestra América latina y España. Esta mi canción más simple que conoce idiomas que yo ignoro, porque fue traducida al francés, cantada en francés, en hebreo, que sé yo La versión… todavía vivo de ello. La verdad, mi jubilación es esa canción"… (tomado del ciberespacio, del señor Google).