Hace un tiempo opiné sobre los movimientos sociales y los catalogué de marginales o excluidos. Ahora me pregunto: ¿habré estado en lo cierto, o me equivoqué? Actualmente me doy cuenta que me equivoqué en catalogarlos, porque el gobierno nacional, con el 50% de pobreza, considera que son políticamente lo más importante que tienen para hablar del desarrollo, la producción y el trabajo en nuestra patria. Porque resulta que todo funciona sobre rieles, como los trenes argentinos (que no existen); tenemos una crisis institucional totalmente evidente y una inflación que nos excede, pero nos dicen que estamos en el mejor de los mundos y que por ello "nos dedicamos y nos preocupamos de los movimientos sociales".

































