La muerte, en mayo, de Miguel Lifschitz y el resultado electoral de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias del 12 de septiembre en la provincia provocaron un cimbronazo en la política local, cuyos alcances todavía no se han terminado de asimilar. Cual réplica de movimientos telúricos, el piso tiembla y los reacomodamientos no terminan de producirse sabiendo que aún falta conocer la opinión del electorado santafesino el 14 de noviembre, donde estarán en juego las bancas en el Congreso Nacional y en los concejos municipales de toda la provincia.


































