La primera vez que escuché la letra de "Naranjo en flor" me atrajo y no ha cesado esa atracción. Ese juego cuidadoso, que no todos los lectores apresurados y cantores a la bartola respetan, un juego de vocales y consonantes que desafía a los no instruidos, me sedujo. "Era más blanda-que-el-a-gua---que-el-a-gua-blan-da". Todo el poema después, pero esa primera frase abre una puerta que no se cierra.



































