Para comenzar, diremos que la mentira no es un "valor" sino un "disvalor". No es algo positivo sino negativo. Es algo que si lo percibimos así se rechaza y si lo aceptamos como verdad es porque hay un interés mezquino, solapado o escondido en lo que se dice y no nos dimos cuenta. La mentira es un engaño para conseguir un pretendido bien o para deshonrar, castigar o degradar a otro.

































