Hay poemas a los que no se les puede dar la espalda. El tiempo remolonea, la mañana está fresca y los rosales tienen ambición de suelo fértil. Aun no decido el lugar adecuado para trasplantarlos pero remuevo el material de las macetas con cuidado para que no me lastimen las manos. Este país está lleno de espinas como mis plantas.
































