Como se expresó en un escrito anterior -publicado por este medio el 16 de octubre pasado-, no se justifica en lo más mínimo la privatización de Nucleoeléctrica Argentina SA (también conocida como NA-SA), que solo en el primer trimestre de 2025 dio un superávit de 17.000 millones de pesos, sin olvidar que la nación le debe a la empresa más de 200 millones de dólares.



































