Santa Fe luchó por su autonomía contra Buenos Aires desde 1815, periodo en el que Estanislao López desempeñó una actuación descollante, tanto en la defensa del territorio contra las invasiones de 1818 y 1819, como en la etapa ofensiva de 1820, que culminó en las batallas de Cepeda y El Gamonal. El resultado fue la caída del Directorio (monárquico y centralista) y el establecimiento de bases de convivencia con Buenos Aires en los tratados del Pilar y de Benegas, junto a importantes indemnizaciones económicas que recompusieron los diezmados rebaños de la provincia.






























