El error lo puede cometer un médico, una enfermera, etc., pero hoy en día hay que preguntarse cuánta culpa tiene el profesional y cuánta culpa tiene el centro sanitario. Y si el centro sanitario tiene indirectamente una parte de la culpa del error médico, o de una omisión, hay que preguntarse por qué. Y para tener una respuesta hay que mirar tanto a los directivos del centro como a los políticos que les establecen normas y presupuestos, es decir, que sin saber medicina o sin estar en contacto directo con la actividad asistencial, les condicionan la forma de atender a los pacientes. Esto ocure cuando miran más a los números que a las personas. Tengamos presente que tanto médicos y enfermeras, como políticos y directivos, son todos servidores de la comunidad, y no al revés.