Queridos amigos, muy buenos días a todos. ¿Cómo están? Espero que bien. La liturgia de la Palabra de Dios de hoy nos habla de la curación de un ciego. Pero no se trata de un simple relato, no. Detrás de la bella historia del ciego Bartimeo hay una profunda pedagogía de Dios, muy oportuna para reflexionar en estos tiempos tanto a nivel personal como comunitario. El evangelio nos dice:

































