Cierta vez, un intendente de facto de Santa Fe, animado por la idea de distinguir el Paseo de la Costanera y gozando de la apócrifa libertad de no tener oposición, se propuso hacer un amplio observatorio vidriado y con catalejos fijos, en el pilar del ferrocarril más cercano a la avenida Almirante Brown. Sí, sí, el mismo donde alguna vez funcionó un bar, un boliche bailable, la aerosilla y hoy es usado para sostener carnada podrida de los pescadores y otros desechos.



































