Una noche fantástica para empezar a soñar en grande
En pleno verano y en tiempos de pretemporada, Atlético Floresta dio un paso histórico al inaugurar oficialmente su nuevo complejo deportivo en el barrio El Tanque de Santo Tomé. Con partidos amistosos, dirigentes, jugadores y familias presentes, el club trasladó su historia a un espacio de cinco hectáreas que promete ser la base de un proyecto ambicioso dentro de la Liga Santafesina de Fútbol.
Una noche fantástica para empezar a soñar en grande
Atlético Floresta vivió una tarde-noche cargada de emoción y expectativas. Fue, sin exagerar, una noche fantástica la que se disfrutó en el barrio El Tanque de la ciudad de Santo Tomé, donde el club santotomesino comenzó a escribir una nueva página de su rica historia.
Desde las 19 horas y hasta pasada la medianoche, el fútbol fue el gran protagonista en el flamante predio, con la disputa de dos partidos amistosos que marcaron el puntapié inicial de esta nueva etapa institucional.
Bien de verano y en pleno trabajo de pretemporada, Atlético Floresta y Nobleza de Recreo fueron los encargados de estrenar el campo de juego en una jornada que tuvo mucho más que fútbol. Hubo reencuentros, abrazos, charlas largas al costado de la cancha y, sobre todo, una fuerte sensación de orgullo por lo logrado.
La mudanza al complejo Gaboto no es un simple cambio de dirección: es la materialización de un sueño largamente trabajado por dirigentes, socios y colaboradores.
El presidente de la institución, Mario Jacoby, recibió a Pasión Liga de Diario El Litoral y compartió su alegría por este momento tan esperado. Con los papeles al día y una planificación clara, Floresta comenzó oficialmente a entrenar y competir en su nuevo hogar. “Hoy damos el puntapié inicial a esta gran ilusión.
El club Atlético Floresta funcionará en su nuevo predio, con canchas de medida reglamentaria y muchos espacios comunes que antes no teníamos”, expresó el dirigente, visiblemente emocionado.
Un predio que invita a crecer
El nuevo complejo cuenta con cinco hectáreas que representan un salto de calidad notable para la institución. Canchas de dimensiones reglamentarias, sectores comunes amplios, vestuarios que se encuentran en plena etapa de refacción, espacio destinado al estacionamiento y otros detalles de infraestructura hacen que el club disponga hoy de un lugar acorde a sus aspiraciones deportivas y sociales.
“Si lo comparamos con lo que era el club hasta el año pasado, hoy tenemos muchísimo más espacio. Eso nos permite trabajar mejor y pensar en el futuro con otra tranquilidad”, explicó Jacoby.
La decisión de comenzar oficialmente con las prácticas de fútbol en este predio tuvo también un costado simbólico: compartir la jornada con amigos del fútbol liguista. Por eso la invitación a Nobleza de Recreo, institución conducida técnicamente por Mario Donetti, no fue casual.
Con más de 200 deportistas ya vinculados a la actividad diaria, Floresta abre sus puertas a toda la comunidad. “Estamos en un nuevo barrio y queremos que todos los chicos y chicas que tengan ganas de jugar al fútbol se sumen.
Este club es de puertas abiertas y el objetivo es seguir creciendo desde abajo”, anticipó el presidente, remarcando el rol social que la institución busca fortalecer en esta nueva etapa.
Un proyecto que necesita del acompañamiento de todos
Más allá de la alegría por lo conseguido, Jacoby también hizo un llamado a la colaboración colectiva. “Estamos construyendo el nuevo Floresta y necesitamos de todos.
De los santotomesinos que quieran dar una mano, de las empresas que confíen en nosotros y de la Municipalidad, que siempre nos ha acompañado, para poder seguir sumando niños y niñas al club”, señaló. El mensaje fue claro: el crecimiento institucional es un proceso continuo que requiere compromiso y apoyo de toda la comunidad.
Desde el lado visitante, el entrenador de Nobleza de Recreo, Mario Donetti, agradeció la invitación y no escatimó elogios para el proyecto que encabeza Floresta. “Estamos muy contentos de haber sido parte de esta inauguración. Floresta es un club grande y con todo este espacio va a poder seguir creciendo”, afirmó.
Además, destacó el potencial deportivo del plantel y del cuerpo técnico: “Ojalá se cumplan todos los deseos y puedan llevar a este club a la máxima categoría. Hay gente capacitada y jugadores de buen nivel para hacerlo”.
La noche se fue apagando lentamente, pero la sensación que quedó fue la de un comienzo. Cinco hectáreas albergan ahora la historia, el presente y el futuro de Atlético Floresta, que se trasladó con todo su sentimiento a un lugar donde se empieza a construir, paso a paso, un proyecto de grandeza.
El fútbol fue la excusa perfecta; la verdadera victoria fue haber convertido un sueño en realidad.