La especulación acerca de la posible incorporación de Sain al gabinete de Fernández existió desde el momento mismo en el que el funcionario nacional asumiera como ministro, el pasado 20 de setiembre. Es que a sólo horas de tomar posesión del cargo, esa misma tarde, Aníbal concedía la primera audiencia al gobernador Omar Perotti. Era para analizar la delicada situación de violencia e inseguridad que azotaba – y azota- particularmente a la ciudad de Rosario a partir de la narcocriminalidad. En esa jornada, Fernández habló telefónicamente con Sain y no se reunieron ese mismo lunes por cuestiones de agenda del funcionario "santafesino". Entonces, convinieron encontrarse el jueves de esa semana. Así, Fernández se terminó reuniendo antes con Sain, que con el propio ministro de Seguridad de Santa Fe, Jorge Lagna. Ambos se conocen desde hace años, pero el cónclave generó múltiples versiones; una de ellas, que el encuentro había sido ocasión propicia para "negociar" la despedida de Sain de esta provincia, y su eventual incorporación al gabinete de Fernández. Sain, que en ese momento seguía siendo director del Organismo de Investigaciones, negó la especie. Una semana después, volvían a coincidir ambos en un acto en la ciudad de Rosario, en el que se anunciaba el desembarco a la provincia de más fuerzas federales. Sain pareció, entonces, empoderado por esa suerte de bendición proveniente del flamante ministro de Seguridad de la Nación. Pero apenas un mes y medio después, quien ya había sido desplazado por Omar Perotti como ministro de Seguridad (en marzo de 2019), volvía a caer en desgracia. Esta vez, quedaba afuera del Organismo de Investigación, tras la destitución que votara la Legislatura de la provincia. Ello ocurrió el 4 de noviembre. A veinte días, se conoce la resolución de Aníbal Fernández que lo incorpora a su equipo. Resuelta esa incógnita, sólo resta saber si junto a Sain se irán también los funcionarios de su riñón que quedaron en el Ministerio de Seguridad, hoy a cargo de Lagna.