Una saludable costumbre republicana caracteriza al Senado de la Legislatura de Santa Fe. Los proyectos de pedidos de informes se aprueban siempre y sin dilaciones. No lo manda el reglamento, ni una norma, pero hay una ley no escrita que es producto de las tradiciones parlamentarias que parte de la idea de que los legisladores deben controlar los actos de gobierno y que para ejercerlo necesitan información.



































