La ANDIS, creada en la gestión de Mauricio Macri, funcionaba de manera descentralizada, y como consignó Adorni, “fruto de la autonomía administrativa que gozaba”, propició, “toneladas de capas burocráticas; descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente”, aseveró, para añadir que, “esto provocó irregularidades, como personas fallecidas cuyos familiares seguían cobrando la pensión; pensiones otorgadas sin documentación válida; médicos que avalaban trámites sin respaldo clínico, y organizaciones que facturaron sin prestar servicios, como la Fundación METAS, que decía brindar clases de apoyo escolar, pero en sus instalaciones solo había una vivienda precaria, sin agua, electricidad, inmobiliario; solo se encontró suciedad, moho, escombros y excremento de roedores”.