– Tiene unos cuantos errores jurídicos y, de hecho, algunas omisiones. Lo más triste que noto es que ese entonces la auditora -hoy fiscal general, María Cecilia- Vranicich se inhibió de entender en las actuaciones en razón de una denuncia que me hizo un personaje que fue apartado del MPA por faltas disciplinarias y administrativas, por ser quien habría amenazado -en una conversación telefónica interceptada- al fiscal regional que tuvo que andar dos años con custodia policial, que se quedaba con la plata que era destinada al MPA o a las víctimas, que perdió legajos, y este fulano lo hace en base a audios que no se puede probar el origen, si son lícitos o ilícitos, donde se habla de cuestiones de un caso judicial que son por ley reservadas a las partes