De la redacción de El Litoral
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Frente a un auditorio desbordado, Hermes Binner proclamó anoche a Antonio Bonfatti como su precandidato a gobernador, de cara a las internas abiertas del 22 de mayo. El acto se realizó en la Sala Garay del Colegio Inmaculada, a metros de la Casa de Gobierno.
Con cánticos y ovaciones como telón de fondo, subieron al escenario Binner, Bonfatti y Miguel Lifschitz. El intendente de Rosario también tenía aspiraciones de competir por la gobernación, pero en los últimos dos meses, desistió de su aspiración y se alineó con el binnerismo.
El recinto explotaba de militantes. Con pancartas, las delegaciones anotaban el presente: representantes de Venado Tuerto, Laguna Paiva, Cañada de Gómez, San Lorenzo y Las Parejas, entre otros. En las primeras líneas de butacas, se constataba la asistencia casi perfecta del gabinete provincial -sólo faltó el ministro de Obras Públicas, Hugo Storero, de extracción radical-. Después se sentaron también los protagonistas: Lifschitz, Binner, Bonfatti, Pablo Farías, y a su lado, los radicales Jorge Henn y Fabián Palo Oliver.
Los principales oradores se encargaron de señalar y agradecer la presencia de referentes de los otros partidos que integran el Frente Progresista: los radicales ya citados, Alicia Gutiérrez del SI, Verónica Benas de Pares, dirigentes de la Democracia Progresista, y el vicepresidente de Federación Agraria, Omar Barchetta. La locutora oficial, por su parte, enunció con nombre y apellido a todos los presidentes comunales e intendentes que concurrieron.
Discursos
Uno de los cánticos de la tribuna resumía la interna que hoy atraviesa el Frente Progresista. “No es Barletta, no es Rubén; es el pelado gobernando Santa Fe”. Barletta disputa la carrera por la gobernación desde la UCR; “Rubén” Giustiniani -que el sábado en el mismo recinto de ayer hará su propio acto de lanzamiento- es el socialista con quien medirá fuerzas “el pelado”, en alusión a Bonfatti.
La lista de oradores la abrió la concejal santafesina Vanesa Oddi, y le siguió el ministro de Desarrollo Social y precandidato a intendente de la ciudad, Pablo Farías, que apuntó directamente a Barletta.
“A Santa Fe no le hace falta un intendente que esté compitiendo con el gobierno de la provincia. Necesitamos un municipio que reasuma su rol. Hay una realidad que nos golpea a diario y que son los contrastes. Tenemos que lograr una sola ciudad, sin divisiones a partir de los bulevares”, expresó.
Después habló Lifschitz. El intendente de Rosario tuvo el discurso más conciliador. Primero reconoció el “liderazgo” de Binner y después lanzó una advertencia. “Les cabe a los compañeros Antonio y Hermes la responsabilidad de conducirnos a un triunfo en las internas y luego en las generales”, sentenció. Finalmente, les pidió que eviten roces insalvables en la interna. “Quizá lo más difícil sea transitar este tiempo de confrontación sin generar heridas difíciles de cerrar, porque necesitamos de todas las voluntades y de todos los brazos para ganar y volver a gobernar Santa Fe”, manifestó.
El cierre
Con la proyección de un video, los organizadores del acto resumieron el accionar en estos tres años de gestión, e hicieron eje en el cambio. Tras ello habló Binner. Estaba exultante. Se había desdibujado la personalidad parca, dando paso a un perfil extraño en él. Hacía palmas al ritmo de los versos de la tribuna, levantaba los brazos, se reía incesantemente; cantó algún cántico y hasta pareció bailar. Intencionalmente o no, hizo reír varias veces al auditorio con sus palabras. Una de esas ocasiones fue cuando recordó que el trabajo conjunto con Bonfatti arrancó cuando ambos “vacunaban perros y gatos contra la rabia”, en la Facultad de Medicina. Después bromeó con el ministro de Economía, Ángel Sciara, al que bautizó “el hombre que viene con las tijeras”. Pero fue directo al adversario cuando aseguró que mientras su sector tiene un programa definido, otros tienen “sólo un logo y una cara”, o “copian” fragmentos de experiencias ajenas.
Para responder a las insistentes versiones que lo ubican en la escena nacional, dijo que “no nos encandilan las luces del centro. Por eso, la síntesis de todo nuestro pensamiento nunca fue la reelección, porque es el programa el que tiene que ser reelegido. El cambio tiene que continuar y de la mano de Antonio Bonfatti que no es un improvisado ni un recién llegado a la política”, afirmó.
El cierre del acto estuvo a cargo de Bonfatti. El precandidato tuvo varias indirectas para Giustiniani. “Vemos carteles reclamando el 82 % móvil. Eso está muy bien, pero en la provincia ya lo tenemos. La transformación se construye, no se declama. No estamos diciendo lo que vamos a hacer; estamos diciendo lo que ya hicimos”, se jactó. “Ahora, vemos que aparecen los centros de estudio -volvió a chicanear-. Son muchos años de trabajo. Por qué cambiar”, se preguntó.
El actual ministro de Gobierno aseguró que se tendieron “las redes para dialogar”, pero como “algunos creen que la confrontación consolida la democracia, aceptamos el desafío”. “No queremos empezar de vuelta. Necesitamos cuatro años más. Por eso, tenemos que fortalecer el Frente Progresista, y trabajar a corazón y pulmón”, concluyó.



































