La Cámara de Senadores completó la sanción de normas que ya contaban con la aprobación de Diputados referidos a la protección de bienes patrimoniales de valor histórico y cultural. En términos políticos avanzó con leyes que no generan polémicas ni disidencias, pero que muestran que hay al menos un primer avance en las conversaciones entre ambos cuerpos que componen la Legislatura. Desde el punto de vista normativo, se trata de disposiciones capaces de evitar eventuales cambios de destinos o la demolición de edificios, en algunos casos públicos en otros del ámbito privado, que ahora -porque lo ordena una ley- deben ser preservados.


































