El Cuerpo Médico Forense, dependiente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aprobó un protocolo para la realización de autopsias mínimamente invasivas para ser aplicado en los casos en donde esa técnica resulte "adecuada y compatible con las circunstancias de la muerte". Se trata de un avance que tiene en cuenta los planteos de distintos credos religiosos, que interpretan que la manipulación de un cadáver es una forma de profanación.




































