La oposición quiere conocer la “letra chica” del entendimiento que el gobierno nacional tiene con el Fondo Monetario Internacional y que se transformará en proyecto una vez que el directorio de esa entidad monetaria lo apruebe. También quiere, entre otras cuestiones que prometen acaloradas discusiones con el justicialismo, que la presidencia del Consejo de la Magistratura quede en manos del presidente de la Corte Suprema de Justicia. Sucede, en el último caso, que por un fallo de la propia Corte debe incrementarse el número de miembros del organismo encargado de designar, apartar y controlar jueces y ajustar su conformación. No es menor destacar que, lejos de la postura del PRO, el oficialismo milita la renuncia de todos los miembros del máximo tribunal de Justicia.



































