"El desploblamiento del campo permitió aplicar un modelo de agricultura inédito, de agricultura sin agricultores, con pools de siembra, siembra directa, expulsión de mano de obra. La gente se instaló en los pueblos y comenzó un cambio cultural muy grande. Es difícil volver atrás porque la mujer que estaba aislada y solitaria en el campo comenzó a compartir con vecinos, no tuvo que salir con barro a llevar los chicos al colegio, hace vida urbana. Esto ha producido una verdadera revolución con ribetes negativos. La película trata algunas de esos ribetes y pone la lupa, el foco, sobre las consecuencias sociales y en la salud de la población que trajo la producción en escala de cereales con semillas transgénicas que exigen ser acompañadas por una batería de agroquímicos que en realidad son agrotóxicos porque son tóxicos. La publicidad semánticamente le ha buscado la vuelta y los llama fitosanitarios. Son tóxicos porque una sustancia química que enferma o contamina y con dosis importantes termina matando o termina produciendo serias lesiones."