Esta reelección de Leonel Chiarella lo tendrá por un par de semanas como el chico de tapa, donde nuevamente será requerido por los medios de la región, la provincia y de otros puntos del país por su renovada condición de gran elector local, pero ese disfrute dejará paso en breve a la asunción de nuevas responsabilidades, que serán mayores en todo sentido. Los de este domingo fueron votos de confianza, y no cheques en blanco. Desde ya que, nadie, en esta Argentina en crisis, asumirá en los próximos meses con viento a favor, pero, al menos, Chiarella no tendría en su segundo mandato, ni pandemia, ni sequía. Todo esto lo sabe mejor que nadie el propio intendente, quien al cabo de las primarias había declarado a Sur24 que la ciudad estaba ante la "oportunidad histórica" de tener un gobernador oriundo del sur-sur, y de su misma línea política, quien sería un aliado para lograr en Venado Tuerto las obras estratégicas pendientes. Asimismo, sostuvo que para terminar con la discriminación y devolver el protagonismo a Venado y la región, "una de las vías es contar con hombres y mujeres del sur-sur en espacios estratégicos de decisión del equipo de trabajo de Maximiliano".