Tiene 60 años y dos hijas. Es abogado, recibido en la Universidad Nacional de Rosario.
Fue subsecretario de Asuntos Legislativos durante la primera gestión de Jorge Obeid. En ejercicio de ese cargo, en 1997 y bajo la órbita del ministerio encabezado por Roberto Rosúa, elaboró un informe sobre el personal policial en actividad acusado de formar parte del terrorismo de Estado. Como consecuencia de él, seis jefes policiales fueron pasados a retiro; entre ellos, José Rubén “El Ciego” Lofiego, quien lo había secuestrado en 1977, cuando era estudiante secundario y militaba en el peronismo.
En 2002 fue ministro de Gobierno de Carlos Reutemann, cargo en el que duró solamente un año y durante el cual pergeñó lo que se conocería como “ley Borgonovo”, para reducir el número de concejales en Santa Fe y Rosario a los efectos de achicar el gasto público, y en el marco del “que se vayan todos”. “En aquel momento había una sensación de hartazgo absoluto y falta de expectativa y esperanza. Lo que primaba era la desconfianza en todo el sistema político, más allá de sus colores”, rememora.
Entre 2013 y 2015 asesoró al diputado nacional Agustín Rossi, y luego a la actual vicegobernadora, Alejandra Rodenas con quien militó en la JUP en Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. También fue concejal y presidente del Concejo Municipal de Rosario.