Cuando el juez federal con competencia electoral, Reinaldo Rodríguez, aludió públicamente a la controversia generada con Daniel Erbetta, aseguró que la suma exigida – 55 millones de pesos- no era "discrecional" ni "una avivada". Explicó, en cambio, que la cifra surgía de una fórmula actualizada según el índice de inflación, y que el dinero era necesario para pagar las horas extras del personal que debía trabajar en la confección y actualización de los padrones. La situación motivó, de hecho, una incipiente protesta del personal. "¡No a la quita o reducción de servicios en Secretaría Electoral Santa Fe! ¡Que provincia abone el monto de horas extras para padrones definitivos! ¡Nuestros derechos no se tocan!", planteaba una suerte de panfleto virtual que se difundió a través de redes sociales.