A casi dos meses de la eliminación del Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal -cuya administración era cuanto menos sospechosa y arbitraria-, para el sector eléctrico de todo el país es aún un misterio cómo, con qué fondos o financiación, y sobre todo quien se encargará de las inversiones que necesitan las líneas de alta tensión en la Argentina.


































