El planteo es simple: en Argentina, las políticas de defensa reciben menos de un punto del Producto Bruto Interno y las de género y diversidad más de tres. Mientras los efectivos militares reclaman una equiparación salarial (que por ahora es una promesa) y denuncian falta de equipamiento, uniformes y bajas históricas; los pocos datos conocidos de los resultados del Censo 2022 indican que el 0.12% de los encuestados diferencian su género de su sexo y se autopeciben "no binarios". Sería lógico, contemplando el espíritu de un censo, que el gobierno evalúe cambios en las políticas alusivas. Ante la pregunta en esa línea, desglosamos la respuesta de la ministra Gabriela Cerruti.


































