Es joven pero ya tiene mucha experiencia. Es que el modelo que gobierna sin interrupciones en Avellaneda, va formando sus cuadros desde temprano y Gonzalo Braidot no es la excepción. Por eso, en Buenos Aires pudo haber sorprendido la amplísima victoria radical en esta ciudad de 30 mil habitantes, ordenada y prolija y con fuerte sesgo productivo. Pero no es sorpresa aquí.

































