Al final del documento se impulsaron cambios al esquema de apertura sin límites y en la política impositiva nacional. "Desde Santa Fe -siguió Puccini-, después de hablar con fabricantes y representantes de las cámaras que nuclean al sector, y analizar la situación proponemos: Agregar el Régimen de Comprobación de Destino, es decir, garantizar la trazabilidad de ese bien importado, que realmente vaya al usuario final; Estudiar la corrección del saldo técnico de IVA, ya que los fabricantes compran sus insumos al 21% y a la hora de vender se toma un 10,5%, lo que genera un crédito fiscal que termina impactando en los costos. Si el IVA se redujera al 10,5% para la compra, estarían en igualdad de condiciones con los que importen maquinaria usada; Reducir aranceles para la importación de insumos para la producción de maquinaria, que hoy rondan entre el 10,8 y el 18% de acuerdo al insumo. Esto impacta directamente en el precio final de venta; Incorporar controles fitosanitarios para los bienes importados con el fin de resguardar la sanidad vegetal de nuestros cultivos".