En lo que va de esta semana, lo que menos dejó de ser intrascendente en la Casa Rosada fue la coyuntura económica. Un frente que el Gobierno salió a intentar apaciguar a partir de que supo que el dato de inflación de marzo iba a mantener su curva ascendente tras diez meses consecutivos, derivando en lo que fue este último 3,4 por ciento, con un interanual del 32,6% y un acumulado en estos primeros tres meses de 2026.



































