Fue una sesión inusual, propia de una norma que busca también ser distinta. Se dio media sanción y volvió a Diputados una ley que pretende cambiar la metodología de trabajo de los jueces penales, de los fiscales del MPA, de los defensores y hasta de los policías. Que funde una nueva perspectiva obligatoria para quienes son parte del proceso penal, la de las víctimas. La de los familiares y deudos de los muertos violentamente.




































