¿Ya hace un año? ¿Cómo puede ser? Un año, sí. Y aún así, tan vigente, tan presente, tan actual y tan necesario. ¿Cómo hizo Miguel Lifschitz, un ser humano que, a primera vista, aparentaba ser bastante “común”, para convertirse en ese líder político que despertó el respeto de todo el arco político, social, cultural y intelectual de Santa Fe y de la Argentina? Y no sólo eso, ¿cómo hizo Miguel para ser admirado y querido por toda la ciudadanía, transversalmente, tanto de aquellos más pudientes hasta quienes menos recursos tenían?


































