De hecho, añadió que otra de las razones de que hasta el momento no haya detenidos es que el compromiso incluye que los primeros sean de la provincia. "De hecho, estuvimos meses trabajando en conjunto, nuestros equipos de organismos técnicos con los del Servicio Penitenciario Federal, para poder clasificar a esos casi 700 presos federales que alojamos nosotros , para que ellos vean si se adecuan o no al perfil criminológico para el cual van a habilitar esa cárcel. Porque, por ejemplo, no irían allí presos de alto perfil y, en todo caso, habría que hacer una triangulación con los que tienen condena más larga o estén catalogados como más peligrosos, para que vayan a otra cárcel federal, y de esos otros lugares vengan aquí los que requieran seguridad mediana o baja. Esto es porque, más allá de algunos aditamentos que se han hecho por sugerencia del Servicio Penitenciario, ése es el perfil que tiene esta cárcel, pensada hace 20 años, diseñada hace 12 y comenzada a construir hace 8. Y las cosas van cambiando, es una cárcel que nació vieja", admitió.