Molina dijo obviamente no coincidir con la posición del gobierno de no abrir antes el diálogo ni adelantar los tramos de aumento concedido. "Hubiera sido mejor para todos si no se pudo adelantar el aumento de junio, por lo menos llevar el incremento de setiembre a agosto para ir validando el desfasaje que existe", planteó. Y admitió un escenario cambiante en la economía argentina, aunque encontró en esa misma situación nuevos argumentos para fundamentar el pedido de los sindicados. "Entiendo que el país ha venido con cambios en la política económica que nos llevó a que desde que hicimos nuestros acuerdos salariales, ya pasaron dos ministros de Economía. Acordamos y estaba (Martín) Guzmán, y ahora no están ni Guzmán ni (Silvina) Bataquis. En el medio tuvimos una corrida cambiaria que después se estabilizó en un 30%, más una espiral inflacionaria bastante preocupante. Todo eso fundamenta nuestro reclamo. Comprendemos que el gobierno quiera tener precisiones de las variables económicas nacionales porque cuando se habla de un plan de ajuste, eso también equivale a un recorte de partidas para las provincias. Pero a la par, hay indicadores muy importantes que Santa Fe también puede ver, por ejemplo, que hay otras provincias como Córdoba que ya adelantaron sus paritarias; y ayer, un nuevo valor para el Salario Mínimo Vital y Móvil que en términos interanuales aumentó en un 80%. Ésas son señales del propio gobierno nacional de las que el gobierno provincial podría tomar nota porque van en paralelo con nuestros reclamos", expresó.