A partir de allí, el gobierno inició una negociación con los principales municipios y comunas, sobre todo de Santa Fe y Rosario, para "revisar" el tema. Hubo propuestas y contrapropuestas, y borradores que fueron y vinieron. La negociación se estancó, incluso, en un punto porque los gobiernos locales no estaban dispuestos a resignar todo. El punto es que Patentes se coparticipa mayoritariamente – 90% - a estas administraciones, y sólo el 10% queda en las arcas provinciales. Las conversaciones se interrumpieron y la negociación casi se paralizó. En el medio, irrumpió el proyecto presentado en el Senado por el radical Felipe Michlig para que se impusiese un tope del 45% y se estableciese un mecanismo de compensación para las municipalidades. Ello, al parecer, precipitó los hechos; y sin que se retomase la discusión con los intendentes ni se acordase la letra chica del proyecto, a las cuatro de la tarde de este jueves, el Ejecutivo ingresó el mensaje por el Senado.