"Corresponde decir también que con este proyecto no pretendemos abordar las causas de fondo por las que desde hace más de 10 años Rosario se ve asediada por las balaceras, el narcotráfico y la violencia urbana, que en muchos casos, lamentablemente, terminan en muerte. La pretensión es más coyuntural, es procurar adecuamos a las circunstancias por las que hoy estamos atravesando. Basamos este proyecto en un fenómeno que es bien conocido por la rama de la ciencia que estudia los fenómenos criminológicos, y que nos enseña que cuando se intensifica el control, la prevención y la vigilancia en un determinado territorio, el crimen organizado, no opta por cambiar de actividad o deponer su actitud, sino que, naturalmente tienden a desplazarse a otras zonas menos problemáticas para el ejercicio de su 'industria' ilícita", expresa.