En cuanto a los horarios, cada complejo deberá diagramar un cronograma que "minimice la congestión de público" en el ingreso o egreso de la función. Se deberá proceder a la ventilación "permanente" de los distintos ambientes de manera mecánica o natural, según las características de la construcción. Se deberán disponer, además, los medios digitales pertinentes para la compra tanto de entradas (se evitarán las boleterías) como de productos alimenticios, a fin de reducir la circulación de dinero. Se deberán colocar dispensadores de alcohol y solución de alcohol, en tanto que las salas deberán estar higienizadas y sanitizadas antes y después de cada proyección. Se deberá optimizar la ventilación, y abrir las salidas de emergencia, al menos diez minutos entre función y función.