En el cónclave del martes, el Ejecutivo recogió las últimas inquietudes y sobre esa base, se elaboró un borrador que se maneja con hermetismo y mucho sigilo. Tanto, que para evitar su circulación por soporte digital, se entregó en mano – a unos pocos- por escrito. De allí, que el contenido no haya trascendido, hasta ahora. Sin embargo, una serie de posteos del secretario de Seguridad Social, Jorge Boasso, operaron como indicios del supuesto acuerdo alcanzado. Enojado y de manera tácita, el funcionario reprochó al Socialismo una conducta "contradictoria": pregonar "igualdad de género y estar en contra de la equiparación de la edad".