El proceso de renovación de autoridades que se había precipitado ya en el peronismo santafesino con la derrota en las elecciones provinciales de julio, quedó ratificado a partir de un nuevo y categórico revés electoral en el balotaje. El domingo eran pocos los dirigentes que se dieron cita en la sede partidaria de calle Crespo; el presidente de la fuerza, Ricardo Olivera, algunos funcionarios provinciales y unos pocos concejales electos, además de fiscales y puñados de militantes. También, la diputada nacional electa, Florencia Carignano. Desolación y llanto; ésa era la foto el domingo.
































