El ex Secretario de Seguridad de Cristina Kirchner ha anunciado que no presentará una denuncia contra los que lo agredieron, desde ya que cobarde y salvajemente, y en los porqué de esa decisión habrá que bucear bajo la extendida idea de que no es bueno ser "un buchón" o acaso, ministro al fin, sienta que en parte es responsable del hartazgo frente a la inseguridad. Cuesta creer que haya en el difícil momento de lamerse las heridas (los golpes causaron lesiones de cuidado) algún análisis de Berni sobre su estilo tan personal, la creación de un personaje popular o sobre si fue conveniente o no acumular tantos minutos ganados en televisión, en base a decir lo que piensa, aunque se trate de insultar al presidente, que lo es por su partido, elegido y bendecido por la vicepresidenta con la que compartió fórmula en 2019. Como sea, hoy cualquier argentino aún el menos informado puede nombrar a uno de los miembros del gabinete del gobernador Kicilloff, porque hay audiencias que han preferido huir de las noticias y de la realidad, pero caen en las redes.